El cuello de botella de la red el茅ctrica no es solo el dinero, sino tambi茅n los materiales.
Las empresas el茅ctricas estadounidenses de propiedad privada han destinado cantidades hist贸ricas de capital a la ampliaci贸n y modernizaci贸n del sistema el茅ctrico. El Edison Electric Institute (EEI) prev茅 que sus empresas asociadas inviertan casi 208 000 millones de d贸lares en 2025, frente a los aproximadamente 139 800 millones de d贸lares de 2020, lo que supone un aumento de casi el 49 %. El EEI tambi茅n prev茅 que el gasto de capital del sector supere los 1,1 billones de d贸lares entre 2025 y 2029.
Las inversiones de capital son considerables. La pregunta que se plantea cada vez con mayor urgencia es si las empresas de servicios p煤blicos podr谩n adquirir e instalar los equipos que requieren dichos planes dentro de los plazos previstos.
Los transformadores, los conductores, los interruptores, los equipos de conmutaci贸n y los equipos de subestaciones se han convertido en limitaciones cr铆ticas para la planificaci贸n. El an谩lisis del sector realizado por CoBank en julio de 2026 revel贸 que la demanda de materiales cr铆ticos ha superado a la oferta, lo que ha contribuido a plazos de entrega m谩s largos, al aumento de los costes, a la escasez de materias primas y a la continua falta de mano de obra. Los equipos que antes se pod铆an adquirir en menos de un a帽o han llegado a tener, en algunos casos, plazos de entrega de tres o cuatro a帽os. Esa presi贸n refleja la magnitud de la nueva demanda que incide de golpe sobre la base de suministro, y no un fallo de ning煤n eslab贸n concreto de la cadena.
La inflaci贸n est谩 agravando la presi贸n. CoBank inform贸 de que el 铆ndice general de precios al productor (IPP) se situ贸 un 6,5 % por encima del nivel del a帽o anterior en mayo de 2026. Por otra parte, constat贸 que, desde 2020, la inflaci贸n en componentes clave de las empresas de servicios p煤blicos hab铆a superado tanto al IPP general como al 脥ndice de Precios al Consumo. Esto no significa que todos los componentes de la red el茅ctrica hayan subido un 6,5 % durante el a帽o anterior; significa que las empresas de servicios p煤blicos est谩n adquiriendo equipos en un entorno inflacionista en el que varios de sus insumos m谩s importantes han sufrido una presi贸n sobre los costes especialmente sostenida.
Los transformadores son el ejemplo m谩s claro
Las publicaciones del sector que se han hecho eco del estudio de Wood Mackenzie sobre transformadores correspondiente al segundo trimestre de 2025 indicaron que los plazos de entrega de los transformadores de potencia eran, de media, de 128 semanas, es decir, casi dos a帽os y medio. En el caso de los transformadores elevadores de generadores, el plazo medio era de 144 semanas. Estas unidades conectan las instalaciones de generaci贸n con la red de transmisi贸n y se encuentran entre los equipos m谩s grandes y especializados del sector el茅ctrico.
Los mismos datos de Wood Mackenzie, seg煤n informaban las publicaciones del sector, mostraban que los precios de los transformadores de potencia hab铆an aumentado aproximadamente un 77 % desde 2019. La demanda de transformadores elevadores para generadores hab铆a crecido un 274 % durante el mismo periodo, mientras que la demanda global de transformadores de potencia hab铆a aumentado un 119 %. Wood Mackenzie estim贸 que, para 2025, el d茅ficit de suministro en EE. UU. ser铆a de aproximadamente un 30 % en el caso de los transformadores de potencia y del 10 % en el de los transformadores de distribuci贸n.
Los materiales constituyen una parte importante de esa limitaci贸n. Los n煤cleos de los transformadores convencionales requieren acero el茅ctrico de grano orientado, com煤nmente denominado GOES, mientras que sus bobinados requieren cantidades considerables de cobre. Cleveland-Cliffs es el 煤nico productor nacional de GOES, lo que hace que los fabricantes de transformadores estadounidenses dependan de una 煤nica fuente nacional, adem谩s de del material importado.
No todos los pedidos de transformadores tardar谩n m谩s de dos a帽os en completarse. Los plazos de entrega var铆an en funci贸n del fabricante, el tama帽o, la clase de tensi贸n, las especificaciones y el volumen del pedido. Sin embargo, la adquisici贸n de los equipos puede determinar cu谩ndo se pone en servicio un proyecto, incluso cuando la empresa de suministro el茅ctrico ya lo haya aprobado y haya obtenido la financiaci贸n necesaria.
D贸nde va a parar el dinero
La infraestructura de distribuci贸n ha sido la principal fuente de crecimiento del gasto de capital de las empresas de servicios p煤blicos durante las 煤ltimas dos d茅cadas. Seg煤n la Administraci贸n de Informaci贸n Energ茅tica de EE. UU., la inversi贸n de capital en distribuci贸n aument贸 en 31.4 mil millones de d贸lares, es decir, un 160 por ciento, entre 2003 y 2023. M谩s de una quinta parte de ese aumento se produjo entre 2022 y 2023, cuando el gasto en distribuci贸n ascendi贸 en 6.500 millones de d贸lares hasta alcanzar los 50.900 millones de d贸lares.
La inversi贸n en transformadores de l铆nea alcanz贸 los 7.5 mil millones de d贸lares en 2023, lo que supone un aumento del 23 % con respecto a 2022. La EIA atribuy贸 este aumento, en parte, a las limitaciones en la cadena de suministro y en la fabricaci贸n que afectaban al sector el茅ctrico en general, una tendencia com煤n a todo el sector y no un problema espec铆fico de un 煤nico proveedor. Las empresas de servicios p煤blicos tambi茅n invirtieron 6.1 mil millones de d贸lares en equipos para subestaciones de distribuci贸n en 2023, lo que supone un aumento del 15 % respecto a 2022 y del 184 % respecto a 2003.
El gasto en transmisi贸n casi se triplic贸 entre 2003 y 2023, alcanzando los 27 700 millones de d贸lares. Datos m谩s recientes del sector, facilitados por la EEI, indican que las empresas el茅ctricas de capital privado destinaron 30 000 millones de d贸lares a inversiones en redes de transmisi贸n en 2023 y 32 600 millones en 2024. La EEI prev茅 39 900 millones de d贸lares para 2025 y aproximadamente 178 000 millones de d贸lares en inversiones para la construcci贸n de redes de transmisi贸n entre 2025 y 2028.
No obstante, la distribuci贸n sigue siendo la mayor categor铆a individual de gasto de capital. CoBank inform贸 de que las empresas de servicios p煤blicos gastaron 104 000 millones de d贸lares en distribuci贸n en 2025 y que el 87 % de esos gastos se destin贸 a cuatro categor铆as: postes y accesorios, conductores, transformadores y equipos de subestaciones. Estas son las categor铆as m谩s expuestas a las decisiones relativas a la capacidad de fabricaci贸n, la disponibilidad de materiales, las existencias y la log铆stica.
La distribuci贸n tambi茅n se diferencia de muchos grandes proyectos de generaci贸n o transmisi贸n simplemente por la cantidad de componentes que intervienen. Los programas de distribuci贸n requieren la adquisici贸n e instalaci贸n de equipos de forma repetida en miles de ubicaciones. Ese volumen y esa fragmentaci贸n pueden ejercer una presi贸n continua sobre la capacidad de los proveedores, incluso cuando ning煤n proyecto en concreto parezca extraordinario.
Por qu茅 la demanda se adelant贸 a la oferta
Los centros de datos y otras grandes cargas industriales son fuentes importantes de aumento de la demanda de electricidad, pero no son los 煤nicos factores que impulsan la inversi贸n de las empresas de suministro el茅ctrico.
Las empresas de servicios p煤blicos est谩n sustituyendo simult谩neamente las infraestructuras obsoletas, reforzando los sistemas frente a fen贸menos meteorol贸gicos extremos, conectando nuevas fuentes de generaci贸n, adapt谩ndose a los recursos energ茅ticos distribuidos, modernizando los sistemas de control y respondiendo a la electrificaci贸n. CoBank identifica el creciente aumento de la demanda, el refuerzo de la red, la sustituci贸n de las infraestructuras obsoletas y la modernizaci贸n de los sistemas como los principales motores del actual ciclo de inversi贸n.
Los centros de datos intensifican esas presiones ya existentes, ya que sus cargas pueden ser inusualmente grandes y concentradas. La nueva generaci贸n necesaria para dar servicio a esas instalaciones puede requerir una capacidad de transmisi贸n adicional. Las propias instalaciones tambi茅n requieren subestaciones, transformadores, aparamenta, conexiones de distribuci贸n y sistemas de energ铆a de reserva. El resultado es una demanda simult谩nea en m煤ltiples categor铆as de equipos, en lugar de una presi贸n aislada sobre una sola parte de la red el茅ctrica.
Regulatory Research Associates, de S&P Global, ha previsto unos gastos de capital de las empresas de servicios p煤blicos de aproximadamente 1,295 billones de d贸lares para el periodo comprendido entre 2026 y 2030, lo que supone un aumento con respecto a la previsi贸n de 1,169 billones de d贸lares que la empresa realiz贸 en diciembre de 2025. Esa revisi贸n al alza en tan solo cuatro meses pone de relieve la rapidez con la que est谩n cambiando los planes de inversi贸n y los costes de los proyectos de las empresas de servicios p煤blicos. Esto no significa necesariamente que se haya subestimado en la misma cantidad la cantidad f铆sica de equipos necesarios, ya que las previsiones de inversi贸n en capital tambi茅n pueden verse afectadas por la inflaci贸n de los equipos, los costes de construcci贸n, la revisi贸n de los planes de generaci贸n y los cambios en los presupuestos de cada empresa de servicios p煤blicos.
Los fabricantes est谩n realizando importantes inversiones para ponerse al d铆a
Los fabricantes de equipos han tomado medidas en茅rgicas para aumentar la capacidad de producci贸n en Norteam茅rica, y la magnitud de ese compromiso es considerable. Desde 2023, los fabricantes han destinado un total de casi 2.000 millones de d贸lares a la creaci贸n o ampliaci贸n de la capacidad de producci贸n de transformadores, seg煤n datos del sector. Eaton destin贸 340 millones de d贸lares en febrero de 2025 a convertir unas instalaciones de Jonesville, en Carolina del Sur, en su tercera planta de transformadores trif谩sicos en EE. UU., lo que forma parte de los m谩s de 1.000 millones de d贸lares que la empresa ha invertido en la fabricaci贸n en Norteam茅rica desde 2023. Siemens Energy est谩 construyendo su primera planta estadounidense de transformadores de gran potencia en Charlotte, Carolina del Norte, una instalaci贸n de 150 millones de d贸lares que se espera que comience a producir a principios de 2027 y que, a pleno rendimiento, llegue a fabricar 57 unidades al a帽o. Hitachi Energy ha destinado m谩s de 1.000 millones de d贸lares a varias plantas, entre ellas una instalaci贸n de 457 millones de d贸lares en South Boston (Virginia), que se convertir谩 en la mayor planta de transformadores de gran potencia del pa铆s para 2028, y una ampliaci贸n de 106 millones de d贸lares en Alamo (Tennessee).
Una inversi贸n nueva en el sector manufacturero de aproximadamente 2.000 millones de d贸lares en tres a帽os supone una respuesta importante y r谩pida. Pero no puede ir m谩s r谩pido que las leyes de la f铆sica. Construir una nueva planta de transformadores, dotarla de personal y prepararla para la producci贸n lleva a帽os, independientemente de cu谩nto capital se invierta desde el primer d铆a. La brecha entre la demanda y la capacidad disponible se debe a la rapidez con la que se ha acelerado la demanda de electricidad y al tiempo que tarda en ponerse en marcha una f谩brica, no a ning煤n error por parte de los fabricantes.
Otros fabricantes de equipos el茅ctricos se est谩n expandiendo en paralelo. Terrapin Construction Group, una empresa constructora de 谩mbito nacional, informa de que los plazos de suministro actuales oscilan entre 52 y 80 semanas para los equipos de conmutaci贸n de media tensi贸n y entre 40 y 65 semanas para los transformadores de distribuci贸n montados sobre plataforma; estos rangos se basan en las reservas activas de la empresa para 2026 con los fabricantes y en los datos de adquisici贸n de proyectos, y no en una encuesta nacional exhaustiva. Los plazos de entrega reales var铆an seg煤n el fabricante, la clase de tensi贸n, las especificaciones, la cantidad y el proyecto, pero la tendencia general se mantiene: la demanda se est谩 satisfaciendo gracias a nuevas inversiones reales y sustanciales en toda la cadena de suministro, aunque dichas inversiones tarden en traducirse plenamente en plazos de entrega m谩s cortos.
Qu茅 significa esto si suministras energ铆a a la red el茅ctrica
Para los fabricantes de cables, conductores, transformadores, aparamenta y componentes para subestaciones, lo m谩s importante no es simplemente la cuant铆a del presupuesto de inversi贸n de un a帽o, sino la duraci贸n prevista del ciclo de inversi贸n.
Tanto la proyecci贸n a cinco a帽os de EEI como las previsiones independientes de S&P Global para el periodo comprendido entre 2026 y 2030 apuntan a un gasto de capital sostenido por parte de las empresas de servicios p煤blicos, en lugar de a un repunte temporal asociado a un pu帽ado de proyectos. El envejecimiento de las infraestructuras, la inversi贸n en fiabilidad, el desarrollo industrial, la construcci贸n de centros de datos, la nueva generaci贸n y la creciente demanda de electricidad se est谩n produciendo de forma simult谩nea.
Ese entorno puede favorecer a los proveedores al ofrecerles visibilidad sobre la demanda futura, pero tambi茅n los expone a riesgos. Un fabricante que firme un contrato de suministro plurianual debe determinar cu谩nta capacidad de producci贸n debe reservar, con cu谩nta antelaci贸n debe adquirir los materiales y c贸mo distribuir el riesgo derivado de las variaciones en los costes del cobre, el acero, la mano de obra, el transporte, los aranceles y la energ铆a.
Las empresas de servicios p煤blicos y sus contratistas se enfrentan a la otra cara de la misma moneda. Quieren una capacidad fiable, unos precios predecibles y plazos de entrega exigibles, pero es posible que realicen los pedidos a帽os antes de que un proyecto entre en servicio.
Por lo tanto, los acuerdos de suministro a largo plazo deber铆an considerar las condiciones actuales de precios y entrega como una instant谩nea de un mercado en constante evoluci贸n, y no como una referencia permanente. En funci贸n del producto y de la relaci贸n comercial, las disposiciones pertinentes pueden incluir mecanismos de ajuste de precios vinculados a factores de coste definidos, tramos de volumen, previsiones continuas, obligaciones de reserva de capacidad, derechos de asignaci贸n en caso de escasez, plazos de entrega, procedimientos de modificaci贸n de pedidos y medidas correctoras en caso de retraso.
La asignaci贸n adecuada variar谩 en funci贸n de la operaci贸n. Lo importante es tener en cuenta que un contrato dise帽ado para un 煤nico proyecto en un entorno de contrataci贸n estable puede no ser adecuado para un programa de servicios p煤blicos plurianual en un mercado con limitaciones.
Los procedimientos sobre tarifas determinan si realmente se destina algo de este dinero a ese fin
El capital puede comprometerse antes de la aprobaci贸n definitiva de las tarifas, pero las empresas de servicios p煤blicos reguladas suelen depender de que se les permita incluir inversiones prudentes en la base tarifaria o recuperarlas mediante procedimientos de revisi贸n de tarifas, tarifas basadas en f贸rmulas, recargos, 铆ndices de referencia o mecanismos similares.
En el marco de la regulaci贸n tradicional basada en el coste del servicio, los organismos reguladores determinan las necesidades de ingresos de una empresa de servicios p煤blicos, lo que incluye la recuperaci贸n de los gastos de explotaci贸n razonables y una rentabilidad sobre la inversi贸n admisible destinada a la prestaci贸n del servicio. No todos los gastos son autom谩ticamente recuperables, y el momento y el m茅todo de recuperaci贸n var铆an seg煤n la jurisdicci贸n y el tipo de inversi贸n.
Esa distinci贸n es importante. Una empresa de servicios p煤blicos puede iniciar las obras antes de que finalice el proceso regulador pertinente, pero un resultado desfavorable puede retrasar la recuperaci贸n de los costes, reducir la rentabilidad prevista o hacer que la empresa aplace o reajuste sus futuros programas de inversi贸n. Las inversiones en redes de transporte tambi茅n pueden estar sujetas a mecanismos tarifarios federales o regionales, y no solo a un procedimiento estatal de fijaci贸n de tarifas generales.
Por ese motivo, las previsiones nacionales de inversi贸n en activos fijos no deben considerarse un gasto garantizado. Las decisiones de las comisiones estatales, los mecanismos tarifarios regulados por la FERC, las presiones relacionadas con la asequibilidad para los clientes, los costes de financiaci贸n y las autorizaciones espec铆ficas de cada proyecto influir谩n en la cuant铆a del capital previsto que finalmente se invierta y en el momento en que se haga.
Las cifras nacionales reflejan la magnitud de la oportunidad. La actividad reguladora determina si determinados programas siguen siendo econ贸micamente sostenibles.
El resultado final
A Estados Unidos no le faltan planes de inversi贸n en servicios p煤blicos. Se enfrenta, sin embargo, a la dif铆cil tarea operativa de convertir esos planes en infraestructuras operativas.
Los presupuestos de inversi贸n se sit煤an en niveles r茅cord, pero la capacidad de adquisici贸n, los plazos de entrega de los equipos, la mano de obra cualificada y la disponibilidad de materiales determinan cada vez m谩s la rapidez con la que esos presupuestos pueden convertirse en activos operativos. El dinero sigue siendo importante, al igual que la obtenci贸n de permisos, la interconexi贸n, la construcci贸n y las autorizaciones reglamentarias. Sin embargo, en muchos proyectos, el factor limitante inmediato es si los equipos necesarios pueden fabricarse y entregarse cuando lo exige el calendario de construcci贸n.
Para las empresas que suministran a la red el茅ctrica, ah铆 radica tanto la oportunidad como el riesgo. La demanda parece s贸lida. Las decisiones contractuales, operativas y de inversi贸n necesarias para satisfacerla deber谩n tener en cuenta una cadena de suministro que podr铆a seguir enfrent谩ndose a limitaciones durante a帽os, en lugar de meses.